Es la pregunta que más frena a la hora de pedir cita, y casi nunca se dice en voz alta: «¿qué me van a hacer exactamente?». Así que vamos a contarlo, porque saberlo de antemano quita la mitad del reparo.
Una primera valoración es sobre todo una conversación larga y una exploración funcional. Sirve para saber qué está fallando —no siempre es falta de fuerza— y salir con un plan concreto. Nada se hace sin tu permiso, y puedes parar en cualquier momento.
Por qué no se puede saltar este paso
Porque «suelo pélvico débil» no es un diagnóstico. Hay mujeres con pérdidas cuyo problema es un exceso de tono, no falta de fuerza: en ellas, un programa de contracciones empeora los síntomas. Y hay quien lleva meses entrenando el músculo equivocado sin saberlo.
Las guías clínicas recomiendan entrenamiento supervisado por eso mismo. La valoración es lo que convierte un ejercicio genérico en un tratamiento.
Cómo va la sesión
1. Hablar, y bastante
La primera parte es la más larga. Se pregunta por los síntomas, desde cuándo, en qué situaciones; por los partos si los ha habido; por cómo vas al baño; por el deporte; por si hay dolor en las relaciones. Son preguntas íntimas y hay un motivo detrás de cada una.
2. Mirar cómo te mueves
Postura, respiración, cómo se comporta el abdomen cuando haces fuerza, cómo toses. Buena parte de la información está aquí, antes de ninguna exploración interna.
3. La exploración
La valoración del suelo pélvico incluye habitualmente una exploración interna, porque es la forma de comprobar el tono, la fuerza, la resistencia y la coordinación del músculo. Se hace con guante, con lubricante y con explicación previa de cada paso.
Es opcional. Si prefieres no hacerla ese día, se trabaja con lo que se puede valorar desde fuera y se retoma cuando quieras, o nunca. No se hace nada sin que digas que sí.
4. Salir con un plan
Qué está pasando, qué se va a trabajar, cuántas sesiones se estiman, qué hacer en casa y qué esperar y en cuánto tiempo. Si hace falta derivar a otra profesional del centro —matrona, ginecología, osteopatía—, se dice ahí.
Sobre la regla. Tener la menstruación no impide la valoración, pero si prefieres cambiar la cita, se cambia sin problema. Dilo al pedirla y ya está.
Preparar poca cosa
- Ropa cómoda.
- Si tienes informes del parto, ecografías o pruebas previas, tráelos.
- No hace falta ir en ayunas ni con la vejiga llena ni vacía del todo.
- Puedes venir acompañada si te sientes mejor así.
Pedir la primera valoración
Eliges día y hora directamente y queda reservado. Si tienes dudas antes, también puedes escribirnos.
Cuándo pedirla
No hace falta esperar a que sea grave. Tiene sentido si:
- Se te escapa la orina al toser, reír, saltar o coger peso.
- Notas peso o un bulto en la vagina.
- Tienes dolor en las relaciones o al usar tampones.
- Acabas de parir y quieres saber cómo estás antes de volver al deporte.
- Estás embarazada y quieres preparar el periné para el parto.
- Llevas meses haciendo ejercicios por tu cuenta sin notar nada.
Si quieres leer antes, empieza por cómo se hacen bien los ejercicios o por las pérdidas de orina.
Preguntas frecuentes
¿La valoración de suelo pélvico duele?
No debería. La exploración se hace despacio, con lubricante y avisando de cada paso, y se para en cuanto lo pidas. Si hay dolor previo en la zona, dilo al principio: cambia la forma de explorar.
¿Es obligatoria la exploración interna?
No. Es la forma más completa de valorar tono, fuerza y coordinación, pero es opcional. Si prefieres no hacerla, se valora lo que se puede desde fuera y se decide después.
¿Puedo ir con la regla?
Sí, no lo impide. Si prefieres cambiar la cita, se cambia sin problema: basta con avisar.
¿Cuántas sesiones voy a necesitar?
Depende de lo que se encuentre, y por eso se dice al final de la primera y no antes. Las guías hablan de programas de al menos tres meses para las pérdidas de esfuerzo, con trabajo en casa entre sesiones.
¿Hace falta que me derive el médico?
No hace falta volante para pedir una valoración de fisioterapia de suelo pélvico. Si en la valoración aparece algo que requiere médico, se deriva.
Fuentes y lecturas recomendadas
- NICE. Urinary incontinence and pelvic organ prolapse in women: management — entrenamiento supervisado como primera línea (nice.org.uk).
- Dumoulin C et al. Pelvic floor muscle training for urinary incontinence in women. Cochrane (cochrane.org).
- Contenido elaborado por Andrea Carrillo, fisioterapeuta de suelo pélvico del Centro Maternidad Consciente.